CINISMO Y VALÍA
María del Carmen Maqueo Garza
Quienes nos comunicamos a través de la palabra escrita, en sus muy diversos géneros, solemos ir por la vida atentos de lo que sucede en derredor nuestro. Muchas veces es una simple conversación que escuchamos de manera casual, lo que detona una cascada de ideas que finalmente deviene en un texto que trabajamos y más delante publicaremos.
Tal fue mi caso esta mañana, cuando preparo la colaboración periodística semanal para varios periódicos. A punto de salir de una farmacia llegó a mis oídos la plática que sostenía un joven repartidor de comida a domicilio con la cajera: “Nombre, me fue cerrando el paso, y luego nomás aceleró, siempre burlándose de mí”. La voz del joven se escuchaba quebrada, hasta diría yo, que poco le faltó para llorar. La chica lo escuchaba con atención, bendito Dios, así al menos pudo él desahogar parte de ese nudo interno que lo sofocaba. Fue todo lo que capté al pasar, suficiente para imaginar el cuadro completo partiendo de lo que el chico narraba.
Una cosa es cierta: Nunca voy a conocer en realidad la escena verdadera. No me atreví a interrumpir sus palabras con el propósito personal de enriquecer la historia. Hubiera sido insensible y poco ético, y había que respetar su momento de crisis. Lo escuchado fue suficiente para engarzarlo con otras historias conocidas, que me llevaron a querer escribir sobre la existencia del cinismo en nuestra sociedad, desde las más altas esferas políticas hasta los pequeños hechos cotidianos que todos vivimos, y que tal vez también generamos.
Hay que imaginar que actitudes cínicas ha habido desde siempre y en todos los niveles. Podemos hablar de las que suceden en nuestros tiempos y de las cuales consta evidencia, pero nada más. Personajes que desacatan las reglas, que violan con flagrancia lo establecido, hasta con un dejo de soberbia. Sus actos buscan dejar en ridículo al resto de la población, que se esfuerza en seguir las normas establecidas, como tachando a esas personas de tontas, carentes del “valor” que ellos suponen tener al violar lo establecido.
Lo vemos en la línea de cualquier establecimiento, el personaje que llega y se brinca a todos los formados para que le atiendan primero. Lo vemos cuando buscan que se les retire alguna sanción impuesta por desacato. Amenazan con la palabra y el manoteo a los elementos de seguridad que procuran hacer valer el estado de derecho. El mensaje es terrible: En la sociedad vale más el que más presión mete a sus intereses particulares, al precio que sea.
Muchos de ellos cobijados por expresiones de figuras públicas de relevancia. Viene a mi memoria aquello dicho por López Obrador en una de sus mañaneras: “A mí no me vengan con eso de que la ley es la ley”. Expresión suficiente para que todos los cínicos del país se sintieran arropados y con derecho de hacer valer cualquier desobediencia civil y maltratar a otros nada más porque sí.
Frente a todo esto, traigo a la memoria unas palabras del psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, inicialmente dirigidas a los profesionales de la salud que él preparaba, pero aplicativa al resto de la humanidad, en cualquier circunstancia: «Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero, al tocar un alma humana, sea apenas otra alma humana.» A ratos parece que es lo que olvidamos, que dentro de cada uno de nosotros mora un alma sensible que siente y anhela, se esfuerza y también sufre, y que ninguna posición política, ni económica ni social, da derecho a nadie para tratar con desprecio a otra persona. Y que, precisamente, actuar así, solo da cuenta de la limitada calidad humana de quien lo hace.
Es muy difícil hablar sobre “valía”, entendiendo esta, en el caso de personas, de acuerdo con la RAE, como la calidad de una persona que vale. Yo añadiría, de mi propia cosecha, que una persona vale desde el primer momento de su existencia, independientemente de sus méritos, pero claro, hay que decirlo, habrá elementos que nos lleven a considerar que alguien que trata con respeto y bondad a otros, se ha ganado un mayor aprecio de parte de la sociedad.
Quien actúa con cinismo no ha llegado al fondo de las cosas para entender de qué va la vida. Su actitud violenta para con otros da cuenta de ello. ¿Qué hacer, entonces? Yo sugeriría: Plantarnos frente al espejo y de manera por demás honesta revisar cómo tratamos a los demás, aun aquellos que no conocemos o que no han hecho nada para favorecernos. Y una más: Llevar a cabo un ejercicio de otredad y tratar siempre bien a quien se cruce frente a nosotros. No sabemos cuanto carga su mochila ni imaginamos de que manera un simple gesto amable podría hacer una gran diferencia en su vida.
Con la siembra de estos mínimos actos de empatía todos salimos ganando. Así que: ¡Vale la pena intentarlo!
https://contraluzcoah.blogspot.com/
“PORRO, CORRIENTE Y SENADOR”
A lo largo de los últimos años y en especial desde el periodo de gobierno de Enrique Peña Nieto, Gerardo Fernández Noroña ha sabido colarse en los altos niveles de la política, abusando de su verborrea e intolerancia, mismas que día a día recen como estigma del código postal de donde proviene.
Sus inicios se remontan a las épocas de los gobiernos de Ernesto Zedillo y Vicente Fox, donde se caracterizo por sus actividades de porro y buscapleitos, al lado de Claudia Sheinbaum y ambos serviles de Andrés Manuel López Obrador, que en aquel entonces era sirviente del PRI sin que lo tomaran en cuenta para cargos importantes en el partido, lo que lo llevó a cambiar de camiseta por la del PRD para lograr así posicionarse como jefe de gobierno de la Ciudad de México, donde empieza además su historia gansteril y corrupta, teniendo como muestra los segundos pisos de las vías rápidas de la ciudad, cuyos proyectos y costos dejó bien resguardados para evitar ser revisados por muchos años, tal como hizo con los gastos de los proyectos faraónicos inservibles cuyos costos y tranzas dejó protegidos para no poderse ver ni auditar y no saber cuanto se robaron en cada obra.
Pero volviendo al ex presidente del senado de vergonzosa presencia, sus cargos en el gobernó le han dijado fructíferos dividendos, como para comprarse autos de super lujo y una casa en Tepoztlan de más de doce millones de pesos sin contar el mobiliario y que según los comuneros de la región, está construida en una zona de reserva protegida donde además de no poderse escriturar como propiedad privada , ocupa terrenos de la reserva territorial.
Un tipo falaz, corriente, pendenciero, inculto y arrabalero, que durante sus cargos en las cámaras y fuera de ellas, le ha echado bronca a Luis Miranda, Javier Lozano, Porfírio Muñoz Ledo y Jorge Triana , quienes por respeto y guardando la compostura de un legislador, nunca lo tomaron en cuenta ni respondieron a sus bravatas , hasta que hace unos días, en el senado y faltando a su palabra de dar espacio a legisladores del PRI, en particular a una dama, Alejandro Moreno le reclama su conducta irreverente y falta de honorabilidad, a lo que el gamberro sin más, lo empuja y agrede, con tan mala suerte que Moreno le suelta un derechazo que si lo cimbra, le baja los humos y como era de esperarse de esos bravucones, sale corriendo escudado en sus compañeros de bancada y un fotgógrafo de su comitiva, intenta detener a Alito, recibiendo también un empujón que sin más daño,lo hace a un lado, aunque al otro día sale a escena con unos vendajes mal puestos en el IMSS Bienestar y al tercer día reaparece activo como si nada.
Verdaderamente es una vergüenza que un tipo tan vulgar, pretenda representar a los mexicanos, dando una pésima imagen en el país y el extranjero. Pero bueno, lo corriente ya lo llevan en la sangre y en el color de partido.
México: laico o politeísta.
“La justicia en cualquier lugar es una
amenaza para la justicia en todas partes”
Martin Luther King Jr. Ministro y activista Bautista. Norteamericano.
(Atlanta, 15 en, 1929-asesinado en Memphis. 4 abr. 1968)
Dr. Raúl Héctor Campa García. 7 de septiembre de 2025.
En México según el censo del INEGI (2020), el 77.7% de la población se identifica cómo católica, mientras que el 11.2 % (profesan otras religiones, y el 10,6% se dice, no creyentes o algunos se han vuelto escépticos. Los católicos y evangélicos (llamados “protestantes o hermanos separados”), conforman la mayoría del cristianismo en México. Aunque con el tiempo se ha observado (por los expertos en el tema), un crecimiento de otras religiones no cristianas: judaísmo, islamismo, budismo e hinduismo, especialmente en las ciudades, pero a nivel de los pueblos los evangélicos han ido en aumento (y “los sismos entre religiones, que siempre ha habido, también”).
Cada persona tiene libertad de creer en algo o en alguien. “O ser ateo, gracias a Dios”, diría un apóstata a punto de fallecer; al recordar la enseñanza de Juan el Bautista cuando expresó: “de los arrepentidos está lleno el reino de Dios”.
El laicismo es la separación (respetuosa) de la religión y el Estado. Aunque el concepto, laico, se refiere a las personas que no están afiliadas a ninguna institución religiosa en particular. En la práctica no es una realidad, porque constitucionalmente existe la libertad de cualquier creencia religiosa. Pero en el rubro de la educación IMPARTIDA por el Estado y en base al Artículo 3ero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (sintetizado): Toda persona tiene derecho a recibir Educación. […] la educación preescolar, primaria, secundaria y media-superior, será obligatoria y gratuita. En la fracción I.- Garantizada por el Art. 24 la libertad de creencia, dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá … ajena a cualquier doctrina religiosa. Fracción II.- […] Se orientará, la educación, en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios. En la fracción III (del Art. 3ero) […] el ejecutivo federal determinará los planes y programas de estudio […] Para tales efectos el Ejecutivo Federal considerará la opinión de los gobiernos de las entidades federativas … lo sectores sociales involucrados en la educación, los maestros y los padres de familia en los términos que la ley señale. La educación subsidiada por el Estado se entiende que debe ser laica. Pero el laicismo político (con el derecho personal de creer o no), también está contemplado en el Art 24 […] Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda. […] Los actos religiosos de culto público se celebrarán ordinariamente en los templos. Los que extraordinariamente se celebren fuera de éstos se sujetarán a la ley reglamentaria.
¿Cumplirían los ministros que se purificaron, con esto último?
La designación “por votación democrática”, del nuevo poder judicial, donde se incluyó el cambio de ministros de la SCJ de la Nación, durante el proceso de elección realizado en el mes de julio de este año, en donde hubo gran abstencionismo, con más de 22 millones de votos nulificados; solo fueron válidos 13 millones de votos, que representan el 10 % del total del padrón del INE. Pero se cacaraquea que el pueblo sabio decidió por los actuales 9 ministros del SCJ, todos afines al régimen, votados en base en el famoso acordeón que se distribuyó, seguramente, con los simpatizantes de MoReNa. Ministros que ya fueron “bendecidos” bajo el amparo constitucional del Art.39 de nuestra carta magna, aunque haya sido una minoría de la ciudadanía que votó. El Art. 39, a la letra dice: La soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para el beneficio de este. El pueblo tiene en todo el tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.
Pregunta ¿Aunque la votación sea una minoría, es vinculante? Como diría el “sparring de la 4T”. Felipe Calderón (cita original y no 4teatrera): “como dicen en mi pueblo; haiga sido como haiga sido”. Este arroz ya se coció. “Ni Pio y ni pex dijo la oposición, a Andrés”.
Previamente a la toma de posesión de los ministros de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación, se realizaron ceremonias de purificación, de entrega de bastones (varas y ramitas) de mando y de servicio, entregados por representantes de las comunidades (ex naciones) de los pueblos originarios, donde se invocaron a diferentes dioses de las ancestrales naciones (dioses como Quetzalcóatl, Tonantzin – nuestra madre-etc.), divinidades, como los astros (el Sol, Luna y el universo), entre otras, para finalmente encomendarse a Dios del cristianismo; un tripe sincretismo religioso, haciendo caso omiso al Articulo 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que nos rige. Olvidándose del laicismo, más no del politeísmo, por tantos dioses invocados.
De “buena suerte” que, en la ceremonia de purificación, para desearles éxito en su encomienda de impartir imparcialmente la justicia a toda la nación mexicana, sin importar credos religiosos o políticos, a los ministros les hicieron una limpia con incienso de copal (resina olorosa de yerbas, ramas y flores). Para tal propósito, los representantes de las comunidades de los pueblos originarios (entre ellos los Yaquis) realizaron la ceremonia de sahumación, o quema de plantas, madera o flores y con el humo “aromático” liberado, les hicieron una limpia para despojarlos de energías negativas y brindarles un estado de armonía, paz mental para que tengan una “conexión espiritual”, la sanación de enfermedades y librarlos de malos pensamientos, quizás incluyendo la concupiscencia y los moches bajo la consigna de “With money dances the dog”, o aquella “sentencia” juarista (que endilgan al primer presidente de la SCJ, que hubo en México): “A los amigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas”; “o lo que usted recomiende señor o señora presidente”.
El gobernador yaqui de Ráhum (Crisóforo Valenzuela), recordó el bastón de mando usado por Moisés (¿lo usaría para apoyarse durante el éxodo?), y no completa, citó de la biblia a Mateo 5:6: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. ¿Pensaría el Yaqui? en Sonora se tiene hambre, sed de paz y de seguridad.
Lo que no se vio en esa horneada, en la ceremonia de purificación, la frotación de los ministros (varones), con un huevo en toda su humanidad (que bueno porque ha de doler un chingo). Lo que tampoco se vio, para generar el humo de copal, si se agregó una “yerba mala” que inspira la sana convivencia, a veces, entre algunos seres humanos, bajo la consigna de aquel concierto de Avándaro en el Estado de México o el concierto en USA en Woodstock el15 de agosto de 1969: AMOR Y PAZ. Esto último, ojalá que así sea en las contiendas políticas: Amor y Paz, con el favor de Dios.
Dr. Raúl Héctor Campa García.
Cd. Obregón, Son. 7 de septiembre de 2025.
raulhcampag@hotmail.com XRaulHectorCamp1
Infocajeme.com
DING-DONG: RIP
María del Carmen Maqueo Garza
Una de las características que nos distingue como sociedad post moderna es el mal manejo de la ira. Con frecuencia solemos sulfurarnos ante el mínimo estímulo que –me atrevo a suponer—en otros tiempos no nos hubiera alterado tanto. Por una parte, las circunstancias que nos rodean, pero fundamentalmente nuestros bajos niveles de inteligencia emocional, construyen el escenario de fondo para estas reacciones violentas ante estímulos que podrían considerarse hasta cotidianos.
En el curso de la semana en el condado texano de Houston ocurrió la muerte de un menor de 11 años. Murió de la manera más absurda y lamentable. En compañía de un primo asistió a una fiesta infantil; aburridos ambos, salieron a jugar un juego muy conocido entre los niños y jovencitos: “Ding-dong ditch”, término en inglés para denominar un tipo de broma que consiste en llamar a la puerta de algún domicilio, y antes de que el residente acuda a atenderlos, correr a toda velocidad para no ser sorprendidos. Una travesura que puede llegar a ser fastidiosa, definitivamente.
En esta ocasión el par de chicos tocaron repetidamente a un domicilio particular donde vive Gonzalo con su esposa y un menor hijo. Con el pequeño detalle de que el residente tiene antecedentes de amenazas de muerte contra un familiar y posee en su domicilio una veintena de armas de fuego. Supongo que, a la segunda o tercera vez del juego, Gonzalo, verdaderamente molesto tomó un arma y disparó contra el par, provocando la muerte de Julian, de 11 años mediante un tiro en la espalda.
Si regresamos la cinta de los acontecimientos, podemos imaginar la emoción que sentían los dos chiquillos de llamar y volver a llamar en uno o varios domicilios sin ser descubiertos. Al mismo tiempo podemos adivinar la ira que se fue acumulando en Gonzalo cada vez que llamaban a la puerta, acudía a atender y no encontraba a nadie. No sabemos en qué momento decidió preparar un arma, tal vez para asustar a los jovencitos, como quien espanta con el estruendo una bestia en despoblado. Aunque, igual, pudo ser un arranque de ira que nunca pasó por el plano consciente, una simple reacción instantánea que, luego de ocurrida, habrá de lamentar para toda su vida.
La justicia no se hizo esperar. Por lo pronto le fijaron una serie de restricciones y una fianza de un millón de dólares para llevar su juicio en libertad. ¿Habría imaginado Gonzalo las consecuencias de ese solo acto intempestivo de su parte? Seguramente que no, y de haberlo previsto, jamás habría actuado como lo hizo.
En lo que respecta a Julian, el chico que pagó cara la broma es algo que jamás pudo haber imaginado cuando, aburrido en la fiesta infantil, decidió junto con su primo travesear en el vecindario. Si en su imaginario la creatividad le hubiera presentado otras opciones, estamos seguros de que en este día cuando hablamos de su obituario, él estaría disfrutando de la vida que todo niño merece vivir.
Ante la contundencia de los hechos nos quedamos pensando cómo es necesario en nuestros tiempos el desarrollo de la inteligencia emocional. Aprender siendo niños a identificar y saber manejar nuestros diversos estados de ánimo, desde el aburrimiento hasta el enojo. Reconocer cómo me estoy sintiendo en un momento dado, qué sucede si no analizo lo que me pasa y actúo en consecuencia. No necesariamente se trata –según los principios de la inteligencia emocional—de eliminar sentimientos que consideramos negativos. Es aprender a canalizarlos de modos productivos para mantener nuestro equilibrio integral.
Resulta interesante que cada uno de nosotros hagamos un proceso de análisis personal a lo largo de un día cualquiera: Qué elementos propios o del exterior me alteran; qué emociones me generan; cómo las identifico y de qué forma las manejo. Tomar nota de esas emociones que se repiten y revisar qué efectos provocan en mi persona. Recordando, además, que esos estados anímicos silvestres tienen también consecuencias en nuestra salud.
Contra el ritmo que imponen los tiempos actuales, es menester que, como escultores de nuestra existencia, vayamos un paso adelante, diseñando modos de percibir y de responder frente a lo que nos sucede. Primero que nada, que nuestros niños aprendan desde pequeños a identificar y encauzar sus emociones; que hallen maneras proactivas y divertidas de entretenerse, y que alcancen a medir las consecuencias que podrían tener algunas de sus acciones. Es responsabilidad de nosotros, los adultos, ayudarles en esa tarea formativa, y hacerlo –fundamentalmente—a través de nuestro modo de actuar. Recordemos que la educación en casa, más que de los discursos, proviene del ejemplo que damos a los hijos.
Como dijera Pitágoras de Samos: Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.
https://contraluzcoah.blogspot.com/
DESDE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
María del Carmen Maqueo Garza
Es una realidad que las relaciones interpersonales se han vuelto complejas. Tanto, que la sensación de soledad es un estado que se vive con frecuencia, como resultado de una desavenencia con los demás. Y que, por evitar la soledad, muchas veces se emprenden conductas irracionales y hasta de riesgo.
Escuchaba en fechas recientes una canción del desaparecido “Príncipe de la canción” José José, con cuya música viví mis años tardíos como estudiante y que, de alguna manera, forman parte del catálogo de baladas que acompañaron las primeras experiencias románticas personales y de mis contemporáneos. “Mi vida”, título de la canción que escuchaba, contiene unas frases que, a la luz de la inteligencia emocional, que en esos tiempos aún no despuntaba, es material para reflexionar hoy en día.
Con el caudal de voz que tuvo José José en sus mejores tiempos, cantaba algo así como: “Al fin te lo han contado, amor/Seguro que te han dicho: Ten cuidado/Que un hombre que ha sido como yo/Acaba por volver a su pasado”. Lo que, de entrada, suena como una sentencia profunda de amor, tiene una cara “B” que llama a la advertencia: El amor por sí mismo no es capaz de modificar en el otro conductas que se vienen cargando de tiempo atrás.
Atrapadas por este pensamiento hallamos a muchas jovencitas convencidas de que su amor y sus cuidados van a desterrar en su amado patrones como las adicciones o fallas en el control de la ira. Cierto, se percibe muy romántico creerlo, pero es algo que se halla bastante fuera de la realidad. En primer lugar, nadie del exterior va a lograr modificar en un ser humano una conducta que él mismo no tiene intención de transformar. En el caso de las adicciones, estar ahí en los momentos de crisis del ser amado, impidiendo que toque fondo en su patología, lejos de ayudarlo, simplemente va a perpetuar esa conducta adictiva.
¡Qué importante es ser juiciosos al elegir de quién acompañarnos! Muy en particular cuando se trata del que será el compañero de vida. Aunque es difícil estudiar bajo el microscopio nuestros propios estados de ánimo, sí es necesario, por el futuro de la relación, identificar qué elementos nos están moviendo para elegir específicamente a esa persona. Qué patrones suyos nos resultan familiares, porque empatan con los patrones que conocimos en nuestra infancia, y cuáles son los puntos que –ilusamente—pensamos que la fuerza de nuestro amor va a modificar.
De ese pavor que tenemos a la sensación de soledad, provienen muchas de las malas decisiones que más delante se lamentan, y tantas veces, llevando de encuentro a terceros, en este caso los hijos habidos de la relación.
¿Es tan terrible la soledad…? Me parece que es más el mito que la realidad. Que, tal vez nos remite hasta Sísifo, ese personaje de la mitología griega que, desafiando a los dioses, fue condenado a empujar en forma permanente una roca por montes y cuestas, de manera que, a ratos, al no poder desplazar la roca de subida, esta vendría a caer sobre él con fuerza, una y otra vez. En el caso de Sísifo fue la impertinencia ante sus dioses lo que le condenó. En el caso que nos ocupa, es la falta de aplicación de la inteligencia emocional en las relaciones interpersonales, lo que nos lleva una y otra vez a una situación a todas luces estéril y finalmente dañina para nosotros.
Una cosa es estar solo y otra muy distinta sentirse solo. Si hacemos esta distinción, más de la mitad de nuestros temores desaparecerán. Lo importante en la vida es tener paz mental y la oportunidad de ser productivos con nuestro entorno. El estar acompañado o no estarlo pasa a ser secundario, y lo que el mundo opine de nuestra situación personal no tendrá jamás un peso tal, que nos lleve a vivir una vida al lado de alguien que no nos satisface, simplemente por cubrir las apariencias.
Silvia Congost, psicóloga y escritora española menciona en su libro “A solas”: “Conectar con el ser es darnos cuenta de que los seres humanos somos como construcciones efímeras que la vida ha creado para que se exprese ese ser”. Y se conecta –comentario personal–, igual desde una existencia muy acompañada, como desde una solitaria… el asunto es hallar un propósito a nuestras vidas.
Escuchemos a José José con la nostalgia de los tiempos idos, sí, siempre, pero desde la claridad que la inteligencia emocional es capaz de proveernos en la actualidad, máxime en estos tiempos de relaciones interpersonales complejas que hacen desatinar a cualquiera. Para ejemplo echemos un ojo a lo acontecido en la Cámara de Senadores esta semana, algo tan ocioso e inapropiado, como bochornoso.
https://contraluzcoah.blogspot.com/
Primero los pobres… políticos pobres.
“Un político pobre es un pobre político”.
Carlos Hank González. Maestro de primaria y político mexicano (de padre alemán-madre mexicana)
(N. en Santiago Tianguistenco, Edo. de México. 28 de agosto de 1927- m. 11 de agosto de 2001).
Dr. Raúl Héctor Campa García. 27 de agosto de 2025.
La tan trillada frase de “Un político pobre es un pobre político”, se le atribuye al Profe. Carlos Hank González, un modesto maestro rural, que por su transitar en la política como militante del PRI, se convirtió en “un rey Midas”. Fue el líder del Grupo Atlacomulco (“atracomucho”), Estado de México, y uno de los más influyentes políticos de la época de los 60´ 70´, que incluso fue señalado de estar ligado con grupos del narco en ese tiempo. Legó una gran fortuna a su familia (porque de la política se hizo multimillonario y dejó de ser un pobrecito político). (Fuente: Grande, Pamela. ¿Quién es Carlos Hank González? sdnNoticias. Internet. 18 de noviembre de 2021).
Durante los años del gobierno de López Obrador, las empresas del profesor (administradas por sus hijitos), fueron unas de las tres principales proveedoras del sexenio anterior (4Teatrero); las otras dos fueron las empresas de Carlos Slim (en primer lugar) y la empresa Mota-Engil (segundo lugar), proveedores para infraestructuras gubernamentales. (Fuente, “rara, por venir de chairos”: Delgado-Gómez Álvaro y Páez-Varela Alejandro: Los Periodistas. YouTube-internet- 22 mayo de 2022).
Si bien es cierto que de estos contratos no se ha documentado o no se sabe si existe algo ilegal de estas tres empresas (comentan los periodistas). En el caso de don Carlos Hank, durante su existencia se le relacionó con la delincuencia organizada de México. Pero sí -según varios articulistas- fue importante miembro de la famosa mafia del poder, reiterativamente señalada por AMLO (menos los burros de sus compadres… léase varios compadres cercanos al Tlatoani “recluido allá, lejos, en el sureste, en su hacienda chiapaneca).
Lo del maestro Hank, solo es un ejemplo que, escalando puestos políticos, aunque se empiece por ser un pobre político, con el tiempo, reditúa bastante en su “bienestar” económico. Pero unos de estos personajes que inician “pobrecitos” y tal vez salidos de un pueblo, como de: San Pablo Guelatao, Oaxaca; o de Sonora: de Sahuaripa, Cumpas, Cananea, Bavispe e incluso Villa Juárez, etcétera, de repente se “vuelven ricos”, aunque muchos ya eran de alcurnia (pero quizás quieren aumentar más su fortuna). O, como el político de actualidad, que residía en un barrio del centro histórico de la Ciudad de México, para mejor precisión en Santo Domingo, quizás en una vecindad y en un quinto patio, pasando de “ser un modesto franciscano” y de vivir en la austeridad de aquel santo sacerdote de Assisi, Italia; hoy este porro político vive en un exclusivo lugar, en el histórico y bello pueblo de Tepoztlán. No es pecado ser aspiracionistas, pero a los camaradas y a él, la amnesia política los hace olvidar que, “es malo que los mexicanos, cualquiera, sean aspiracionistas” y aspiren a mejores condiciones de vida… honestamente. ¿Qué es eso de honestidad?, ¿la conocen algunos políticos?
Pocos políticos, que alcanzan altos escaños “en el servicio público” o de donde se sirven de recursos públicos, se salvan de la seducción del poder, pero más del poder, es su avaricia por el dinero que se embolsan. A pesar de que un gran porcentaje de estos entronados políticos, las circunstancias hacen que lleguen a ocupar estos puestos públicos o en sus Partidos, aunque algunos, sin estar preparados para los puestos que ocupan o llegaran a ocupar, se aferran a estos como las ventosas de los tentáculos de los pulpos.
Pero, sin por algunas “circunstancias” políticas, llegan a perder este PRIvilegio obtenido, sin la menor vergüenza, como si tuvieran un radar para seleccionar, cambian de Partido para lograr o seguir con su deshonesto modus vivendi, degradando la esencia de la política.
Por el riesgo de perder estas canonjías, existen Diputados y Senadores, por ejemplo, en el Congreso de la Nación, que pierden la capacidad del diálogo y de buscar la mediación de sus “diferencias ideológicas”, que más que diferencias son sus intereses personales o de grupos partidarios. Tal como se observó el día de hoy (27 agosto), el burdo y denigrante espectáculo que ofrecieron el presidente del PRI y el presidente en turno del Senado; uno un rudo y violento político y el otro un porro contumaz especialista en el golpeteo político recurrente, llegaron a los golpes (sin “atinar el puñetazo”), porque, como el simpático boxeador mochitense, El Travieso Arce, tiraron “alocados manazos”, que afortunadamente (o desafortunadamente), no llegaron a golpearse. Solo un metiche, que nunca falta se metió en medio de ambos (“boxeadores sociales”), que, según los memes, fue atendido más rápido que el “IMS bienestar”, ahí no hubo desabasto de vendas, curitas ni de collarines. Inmediatamente le colocaron el collar cervical, para que saliera en la foto (como evidencia), pero con la cabeza agachada, a cabrón, andaría aquí el Dr. Aquel de la pandemia, pero se lo puso mal.
¿Por qué pelean nuestros “ilustres” políticos en cualquier nivel, ya sea dentro de sus partidos o en el Congresos? Lo que se observa en ellos, es por: “venderse por un plato de lentejas…” (cita bíblica del Génesis), unos venden su conciencia por un trocito de pan y su platito de sopita, o para conservar el poder a costa de lo que sea, hasta llegar no solo a los golpes, sino a lo peor a veces, el asesinato. Pierden la dignidad y lo peor, se olvidan de los problemas serios por lo está pasando en nuestro México “que herido”.
No hay duda, que la política les sirve a muchos, para salir de pobres o no dejar de “sopear el panecito en un platito o platón de lentejas, sin atragantarse y seguir prendidos de la ubre política y complementar su dieta, hasta eructar.
Pobre México tan lejos de Dios y tan lleno de políticos nylon. “Que jijos de la jodida”, dirían en Bámori.
Dr. Raúl Héctor Campa García-
Cd. Obregón, Son. 27 de ago. de 25-
raulhcampag@hotmail.com XRaulHectorCamp1
Facebook Raul H. Campa García, Infocajeme.com.