Pediatras Escritores

mayo 5, 2026

Sidney Poitier, 1927-2022, fue un actor, director de cine, escritor y diplomático estadounidense. Era oriundo de Cat Island, Bahamas. Creció en la pobreza como hijo de granjeros, con su padre Reginald también conduciendo un taxi en Nassau. Tenía poca educación formal y a los 15 años fue enviado a Miami a vivir con su hermano, con el fín de prevenir una  tendencia creciente hacia la delincuencia. En EU, experimentó el abismo racial que divide al país. A los 18 años, se fue a Nueva York, hacía trabajos de servicios (lavaplatos) y dormía en el baño de una terminal de autobuses. Por una breve temporada trabajó en el ejército en un hospital para veteranos, donde se molestó por la forma  en que el hospital trataba a los pacientes; fingió una enfermedad mental para obtener el alta. Le siguieron más trabajo de servicio  en Harlem. En una audición impulsiva en el American Theatre, fue rechazado y dedicó los siguientes meses a superarse. En su segundo intento, fue aceptado.  A finales de 1949, tenía que elegir entre papeles principales en el escenario y una oferta de trabajo para Darryl F, Zanuck en la película El odio es ciego (1950). En «Fugitivos» (1958) le valió la primera nominación de un actor afroamericano al Oscar. Cinco años después, con «Los lirios del valle», obtuvo el Oscar convirtiéndose en el primer actor afroamericano. el 13 de abril de 1984. Agradeció diciendo: «Porque ha sido un largo camino para llegar hasta aquí, tengo que decir que estoy en deuda con muchas personas, como Ralph Nelson, James Poc, William Barrett y por supuesto a los miembros de la Academia. A todos ellos sólo les puedo dar un agradecimiento muy especial». Su actuación en ¿Sabes quién viene a cenar? (1967) y Al maestro con cariño (1967, fueron hitos en ayudar a romper algunas barreras sociales entre blancos y negros. Junto con Gary Cooper, es el actor más representado en las 100 películas más inspiradoras de todos los tiempos del American Film Institute, con cinco películas. En 2002, Poitier fue elegido para recibir el Oscar Honorífico, 38 años después de recibir el Oscar al mejor actor. Recibió, entre otros reconocimientos, la Medalla Presidencial de la Libertad de manos del presidente Burack Obama. Quién-revista digital- manifiesta: «Sus películas mostraron la división estadounidense, pero también las ganas y el deseo de unirse para dejar atrás la confrontación, un mensaje que quedó grabado a fuego en el rostro impávido del actor, imágen de la resistencia y estandarte de la dignidad en unos tiempos donde el cine pedía a gritos la figura de un héroe que ejemplificara esa lucha por la igualdad». Falleció el 6 de enero de 2022 a los 94 años en Los Ángeles. Martín Scorsese (director, guionista, productor y actor estadounidense, considerado uno de los cineastas más influyentes de la historia), escribió: «Durante años, Sydney Poitier fue un centro de atención. Tenía una precisión vocal, una potencia física y una gracia que por momentos parecían casi sobrenaturales».
Sydney Poitier: «Vivir conscientemente implica ser genuino; implica escuchar y responder a los demás con honestidad y franqueza; implica estar en el momento».
Dr. Efraín Regalado Sánchez

mayo 5, 2026

MONSIVÁIS Y LA SOLIDARIDAD

María del Carmen Maqueo Garza

Cuando esto escribo vengo regresando de entregar una papelería en un hospital del IMSS. Estos trámites, habitualmente, tardan un rato, por lo que suelo cargar con uno de mis libros “de bolsillo”, poco más grande que un teléfono celular, que cabe perfectamente en mi bolso de mano. Hoy me acompañó “No sin nosotros” del genio de la crónica Carlos Monsiváis.

La obra comienza con escenas del terremoto de 1985, que, a quienes tenemos edad para haberlo vivido siendo adultos, nos recordará una sola palabra que campeó por todo México. La palabra es “solidaridad”.

Monsiváis hace referencia a las condiciones en que se encontraba el país previo al terremoto, fundamentalmente desde 1952, atravesando períodos en los que el gobierno en turno ⸺en esos tiempos el PRI⸺ se las ingeniaba para controlar lo que ocurría en política a todos los niveles. Viene hablando de la inconformidad que se percibía entre la población en general, y las medidas coercitivas que llegaban a ser aplicadas hacia quienes se manifestaran en contra del sistema. Al inicio de la crónica vienen unas palabras que dan cuenta, acertadamente, del efecto que provocó en la población mexicana la llegada del sismo. Transcribo: “Por vez primera, sobre la marcha y organizadamente los que protestan se abocan a la solución y no a la espera melancólica de la solución de los problemas”. Dando cuenta de que representaba un parteaguas en tiempos en los que el civismo estaba convertido en poco más que una materia olvidada en los libros escolares.

Mi experiencia personal durante el sismo puedo recordarla como si la viviera en estos momentos: En la universidad en la cual formaba parte del profesorado, organizamos una recolección de alimentos no perecederos, medicamentos y ropa, para ser enviados a la hoy Ciudad de México. A pesar de la distancia entre ese punto geográfico y la franja fronteriza norte donde vivo, directivos, maestros y alumnos de la universidad nos organizamos para reunir y enviar ayuda en especie a través del DIF municipal. Las estaciones radiofónicas de la localidad brindaron un apoyo total para la difusión de la colecta, instando a los pobladores a llevar ayuda material. Era muy conmovedor ver llegar a familias completas con bolsas de mandado para apoyar la recolección. Incluso una tienda comercial del otro lado de la frontera contribuyó con un generoso donativo de alimentos enlatados. La información de lo que sucedía en la capital del país la recibíamos fundamentalmente a través de la televisión en cadena nacional. Permanecíamos vigilantes, en particular quienes teníamos familiares o conocidos que pudieran haber sufrido a causa del evento. A lo largo del día aparecían interminables listas en blanco y negro con nombres de personas sobrevivientes. Cualquier otro medio de comunicación estuvo caído durante los primeros días después del sismo y de su gran réplica 24 horas después.

Regresando a Monsiváis: Habla de la banalidad del gobierno frente al sismo, y de cómo desde la presidencia quisieron desanimar las iniciativas ciudadanas de participación, lo que no hizo más que alentar a la sociedad civil para redoblar sus esfuerzos. Se vencieron resistencias, se superaron miedos y en ese ánimo los capitalinos se lanzaron en cuadrillas que ellos mismos organizaron, a remover escombros en busca de sobrevivientes.

Dentro de ese mismo contexto Monsiváis habla sobre la matanza ocurrida en la Ciudad de México en el llamado “Halconazo” o “Jueves de Corpus” en julio de 1971. Alrededor de mil jóvenes habían sido capacitados como “Halcones”, paramilitares que atacaron a los estudiantes que se manifestaban de manera pacífica en apoyo a la UANL y a favor de la autonomía universitaria, lo que dejó alrededor de 225 muertos. Ese grupo de halcones en algo me recuerda a los jóvenes del bloque negro que a últimas fechas ataca durante marchas pacíficas.

Cuando los ciudadanos nos organizamos para emprender acciones de resistencia civil, no hay fuerza que nos contenga. El sismo del 85 hermanó a todos los mexicanos, desde cualquier rincón, en una misma causa, sintiendo que el dolor de los afectados era también nuestro dolor, y que debíamos de actuar para resolverlo.

Como sociedad hemos perdido mucha de la empatía que anteriormente nos caracterizaba, sumidos cada uno en su propia burbuja digital, con los sentidos aprisionados. Primamos nuestra satisfacción inmediata y absoluta, hasta de nimiedades, por encima de las urgentes necesidades vitales de nuestros hermanos. Quisiera tener de regreso entre nosotros a Carlos Monsiváis, para que dé un vistazo a nuestra sociedad mexicana del tercer milenio y nos desglose, uno a uno, los hilos que conforman esa madeja de terrible aislamiento progresivo que nos ha vuelto tan indiferentes unos con otros.

https://contraluzcoah.blogspot.com/


mayo 5, 2026

PARA MUESTRA UN BOTÓN

María del Carmen Maqueo Garza

Nuestro problema moral es la indiferencia del hombre consigo mismo:

Erich Fromm

Nuestro querido México presenta, de cuando en cuando, situaciones que dan cuenta del estado general de cosas en el país. Esta vez fue en la Pirámide de Teotihuacán, un individuo obviamente afectado de sus facultades mentales ingresa al sitio arqueológico provisto de armamento y municiones, y un megáfono. Escala media pirámide y desde ese punto comienza a querer dar órdenes a los visitantes en un tono agresivo, insistiendo en hacer valer sus argumentos bastante demenciales. Logra herir a varios, asesina a una turista extranjera, y cuando comienza a recibir disparos por parte de las fuerzas armadas, opta por suicidarse. El video que circula, tomado por algún amateur, es de gran crudeza.

El suceso es una fuerte sacudida en medio de todos los eventos cruentos que ocurren día a día, por más que las autoridades pretendan disimularlos. Ese continuo golpeteo a nuestro sistema nervioso termina por generar una indiferencia de unos para con otros, como escudo protector, lo que deviene en consecuencias negativas para todos. La violencia de los odios cruzados en redes sociales mina la integridad de cualquier sociedad. Conviene, entonces, dar una repasada de lo que es la ética dentro del periodismo. Para ello recordamos a expertos como el colombiano Javier Darío Restrepo, ya fallecido, quien publicó varios libros y un curso acerca de la ética periodística, material que se utiliza en la formación profesional de carrera, y que no está por demás procurar que se aplique a todos los niveles, entre personas dedicadas a la comunicación.

Restrepo estableció una serie de siete normas éticas a las que debiera apegarse el periodista en su labor: Comienza por la búsqueda de la verdad, algo que a ratos resulta tan difícil en estos tiempos de medias verdades o de verdades acomodaticias, que no reflejan la realidad concreta, sino la percepción personal y hasta sesgada de la realidad. Una segunda norma habla acerca de la honestidad, algo cada vez más difícil de lograr en un mundo que se inclina a favor de la conveniencia personal más que del proceder intachable. Una tercera norma se refiere al respeto, esto es, poner por delante del interés periodístico el respeto a la persona humana, en particular tratándose de menores de edad. La cuarta habla sobre la protección, o sea, el comunicador no va a exponer a otros seres humanos a daño, con tal de obtener la nota. La quinta es el compromiso, algo cada vez más escaso en el quehacer humano. Comprometerse con la institución a la cual se sirve, comprometerse con el país, y, sobre todo, comprometerse el periodista consigo mismo, con sus principios morales. La sexta norma corresponde a la aplicación de métodos dignos para la recopilación de la información; en este rubro llegamos a ver tantos abordajes tan poco dignos, que exponen y dañan a otras personas en el afán de obtener una nota. Y, por último, la séptima norma se refiere a la rectitud profesional; no venderse, no dejarse manipular por intereses ajenos a la verdad y el bien.

Restrepo habla sobre el amor como el comienzo de la ética, a través del respeto de la persona, tanto del periodista, como del abordado por la nota que se integra, y eventualmente respeto por el futuro lector de dicha nota. Llama a la reflexión en el ejercicio periodístico.

El catedrático colombiano falleció en el 2019, pero de alguna manera dejó previsto lo que estaría ocurriendo en estos últimos años con la inteligencia artificial. Nos puso sobre aviso con relación a las prácticas de manipulación de imágenes y de encuestas, encaminadas a alterar o suprimir la verdad, situaciones que se vienen cumpliendo en estos tiempos. Sus recomendaciones como catedrático siempre fueron hacer planteamientos respetuosos, íntegros y certeros en la labor periodística, con el objeto de trazar y acompañar por las vías que conducen a la excelencia profesional.

Gran parte de las notas que circulan actualmente tienden a generar polarización e indiferencia. El video del homicida de Teotihuacán da cuenta de la carga de profundo resentimiento que lo movió a atacar a turistas extranjeros, personas totalmente inocentes que visitaban nuestro país. Sus palabras se perciben cargadas de un odio profundo hacia quienes coincidieron con él en ese punto geográfico, pero muy en particular contra los que venían de otros países.

Para muestra de lo que la circulación de información carente de ética y sentido humano llega a generar, queda este lamentable episodio, a unas cuantas semanas del inicio del Mundial. Es una nota que desalienta, que confronta y poco favorece a la conformación de sociedades justas y sensatas, como las que los mexicanos aspiramos construir para nuestros hijos y nietos.

https://contraluzcoah.blogspot.com/


mayo 5, 2026

PEQUEÑO RECONOCIMIENTO

María del Carmen Maqueo Garza

La enfermedad nos coloca frente a una realidad única: Nuestra condición de mortales. Desde que nacemos somos proclives a enfermar, pero conforme nuestra edad avanza, esa posibilidad va en aumento.

Esta semana estuve en la Clínica de Alta Especialidad UMAE 34 del IMSS en Monterrey, Nuevo León. Ahí me realizaron varios estudios de laboratorio y gabinete, y consulta médica. Los especialistas buscaban descartar una condición preocupante que, para mi fortuna, finalmente se eliminó del panorama diagnóstico. Ahora bien, como experiencia integral fue interesante en muchos aspectos. Es de lo que quiero hablar hoy.

Esta Unidad Médica de Alta Especialidad fue inaugurada en 1995. Tiene un diseño funcionalista que me recuerda el estilo de Luis Barragán, con sus colores rosa y ocre, y atmósferas de doble altura que proporcionan amplitud.  El estilo arquitectónico rompe, definitivamente, con el tradicional de unidades hospitalarias del Seguro Social. Forma parte de un complejo inmobiliario que comprende, además, un edificio administrativo y una unidad de Medicina Familiar. Todos ellos revestidos con ladrillo de fachada. Al frente de la UMAE destaca una escultura metálica monumental de forma cúbica, elaborada en varios planos, que representa un grupo humano, y en la de Medicina Familiar se aprecia la clásica madre amamantando al niño, protegida por el águila, símbolo del IMSS, del escultor neoleonés Federico Cantú Garza.

Desde que se accede a la explanada se observa un contraste entre personas que ingresan a consulta y otras más que, supongo, son familiares de pacientes hospitalizados, y que toman pequeños espacios o resquicios del exterior del inmueble para descansar un poco, algunos de ellos recostados directamente sobre el cemento que se extiende por la explanada y escaleras exteriores. En la puerta principal existen dos mesas de registro en las cuales los vigilantes indican a los recién llegados escribir nombre y motivo de ingreso, y revisan bolsos y mochilas.

Una vez sorteado ese punto se accede a espacios amplios, bien cuidados, muy limpios y perfectamente señalizados, que albergan las áreas de consulta y diversos gabinetes de estudio de enfermedades de corazón y pulmones. Todo es luminoso y bien ventilado, con un jardín interior en la planta superior que da gran vida a los espacios. Es sencillo localizar el servicio que se está buscando. Dado que me fueron solicitados varios estudios de laboratorio y gabinete, y luego la consulta, pude recorrer todas las áreas del edificio destinado a la atención ambulatoria. Las unidades de Terapia Intensiva y Hospital se hallan muy independientes de todo esto.

Las amplias salas de espera me dieron oportunidad de llevar a cabo un ejercicio de introspección personal, al tener frente a mí las muy diversas facetas de la vida humana, y en forma particular, cuando esa vida es atravesada por la enfermedad. Cómo lo toma cada paciente, algunos reflejando la crisis en que los coloca la enfermedad, otros más dejando ver cómo se mantienen fuertes ante el mal físico, y algunos dan cuenta de lo desesperanzador que llega a ser un diagnóstico. Ese hospital logra generar una integración espiritual. Surge la alegría, como fue mi caso, de un diagnóstico que se descarta, y que en otros casos lleva a un llanto hondo que nadie condena ni mira de soslayo. Hay una convergencia de humanidades benévola y arropadora.

La UMAE 34 ha ganado varios premios, tanto por su calidad administrativa, como por su servicio médico y la excelencia de su personal en el trato al paciente, como si cada trabajador de las distintas categorías se mantuviera consciente de dar lo mejor, adaptándose a las necesidades personales de cada paciente.

El dolor humano es uno solo, pero se despliega en modalidades muy diversas. Ante una enfermedad que se presume catastrófica llegan sentimientos como la angustia y el temor, frente a un panorama incierto que nos hace temer por la vida, por las limitaciones que puedan desarrollarse, o bien, ante el sufrimiento que llegasen a padecer nuestros seres queridos. Son momentos críticos que a cualquiera cimbran.

¡Qué maravilla que contemos con espacios de atención médica dignos, completos y reconfortantes para esos trances de la vida! Espacios como esta unidad médica que facilitan los trámites y los procesos de interiorización personales. Maravilloso descubrir que ahí existen trabajadores de distintas categorías que actúan por convicción, más que por obligación contractual. Y así como en diversas ocasiones he señalado errores de nuestro sistema de gobierno, esta vez aplaudo la calidad y calidez de un hospital del IMSS, que facilita al paciente y a sus familiares enfrentar un quebranto de salud. ¡Como derechohabiente agradezco y reconozco su magnífica labor!

https://contraluzcoah.blogspot.com/


mayo 5, 2026

La Real Academia Española, define Esperanza como el esperar con poco fundamento, que se conseguirá lo deseado o pretendido. La esperanza es, en un sentido más amplio, un estado anímico de optimismo y confianza que se presenta cuando luce factible aquello que se desea con anticipación. Se dice que una persona que experimenta esta sensación se encuentra esperanzada, mientras que si se encuentra en la situación contraria, se dice que está desesperanzada, o sea, entregada al pesimismo y la frustración. La palabra «esperanza» proviene del latin sperare (tener esperanza), y está muy relacionada con la palabra «esperar» y sus derivados como «desesperar». Es posible decir que cuando se espera por algo, se tiene la esperanza de que eso ocurra, pues no tiene sentido aguardar por algo que se sabe no ocurrirá. La esperanza figura entre las virtudes religiosas que el cristianismo fomenta entre sus fieles. La esperanza, comprendida como el optimismo y la disposición positiva a la espera, es considerada a menudo como un rasgo positivo de la personalidad. Un paciente que se somete a un tratamiento médico difícil, convencido de que al final recuperará la salud sin importar el tiempo que tarde, es un ejemplo de actitud esperanzadora. Desde el punto de vista reflexivo filosófico, la esperanza es una fuerza silenciosa que habita en los más profundo del ser humano. No se trata solo de un deseo, sino de la convicción íntima de que, incluso en medio de la oscuridad, existe una luz posible. La esperanza no niega la realidad, pero la mira con la certeza de que el mañana puede ser distinto. La esperanza es un factor clave para la resiliencia, pues impulsa a las personas a perseverar frente a la adversidad. William Faulkner, 1897-1962, escritor estadounidense, expresó su perspectiva sobre la esperanza en varias de sus obras. En su discurso al recibir el Premio Nobel de Literatura 1949, afirmó  que «la esperanza del ser humano reside en su capacidad de creer en el hombre, en su esperanza, en su aspiración a una condición humana mejor». El filósofo surcoreano Byung-Chul Han en su ensayo «El Espíritu de la Esperanza», explora un concepto que, para muchos, se ha convertido en un recurso escaso: la esperanza. Argumenta que vivimos en una era de desesperanza estructural, donde la crisis climática, las desigualdades sociales y la creciente digitalización han erosionado la capacidad de imaginar un futuro mejor. «Tener esperanza significa estar dispuesto en todo momento a algo que aún no ha nacido». Hanna Arend, una de las pensadoras más influyentes del siglo XX, 1906-1975, filósofa y teórica política alemana, nacionalizada estadounidense, invita a reflexionar sobre la importancia de la acción individual y colectiva para recuperar la esperanza y contrarrestar la desesperación.
Hanna Arend: «Vivimos tiempos oscuros en los que los peores han perdido el miedo y los mejores la esperanza».
Dr. Efraín Regalado Sánchez.

abril 21, 2026

Jaime Sabines Gutierrez, nació el 25 de marzo de 1926 en Tuxtla Gutierrez. Se cumplió un centenario de su nacimiento. Poeta y político, una de las voces más importantes del siglo XX. Autor de obras literarias como Horal, Tarumba y Los amorosos, entre muchas otras. Su obra traducida a varios idiomas, le valió premios como el Nacional de Ciencias y Artes y la Medalla Belisario Domimguez, entre otros. Alejado de corrientes literarias, cultivó un estilo coloquial, emotivo y directo que abordó el amor, la muerte y la vida cotidiana. En 1953 se casó con Josefa «Chapita» Rodriguez Zebadúa, con quien tuvo cuatro hijos: Julio, Julieta, Judith y Jazmín. En ese mismo año, trabajando durante el día como vendedor de telas, escribía poesía. Una mañana, hasta el mostrador de la tienda llegó una carta de Elás Nandino (1900-1993, médico y poeta del amor y la muerte): «Desde que leí sus primeros poemas, supe que había en usted un auténtico poeta. Como poeta y por mi amor a la poesía, siento orgullo cuando entre nosotros hace su presencia uno nuevo que canta sin caretas, sin pretensiones intelectuales y que dice lo que siente con la espontaneidad del venero que florece el agua». Rafael Calderón menciona que el 21 de julio de 1996, ocurrió una reunión en el Palacio de Bellas Artes donde estuvieron presentes Sabines, Octavio Paz, y Carlos Prieto para celebrar a la poeta Margarita Michelena. Poco tiempo después murió Michelena, el 27 de marzo de 1998; días más tarde, el 19 de abril, falleció Octavio Paz, y al año siguiente, el 19 de marzo murió Sabines. Octavio Paz calificó a Sabines como uno de los mejores poetas contemporáneos; «Su humor es un chaparrón de bofetadas, su risa culmina en un aullido, su cólera es acelerada y su ternura colérica. Pasa del jardín de la infancia a la sala de operaciones. Para sabines todos los días son el primero y el último día del mundo». De los mejores y más conocidos de sus poemas, se encuentra «Los amorosos»: «Los amorosos callan. El Amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan. Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día. no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar…….». Los amorosos es la radiografía lírica del delirio amoroso donde no hay certezas, ni tregua, ni cura posible. Sabines no embellece el amor: lo desviste hasta dejarlo en carne viva. Jaime Sanines falleció el 19 de marzo de 1999 debido a un tumor cerebral. El 16 de septiembre de 2016 se publicó «Recuento de poemas 1950/1993», que reúne en esta edición, revisada y contrastada con los documentos originales de Sabines.
Jaime Sabines: «Te quiero, amor, amor absurdamente, tontamente, perdido, iluminado, soñando rosas e inventando estrellas, y diciéndote adiós yendo a tu lado».
Dr. Efraín Regalado Sánchez.

abril 21, 2026

MONSIVÁIS Y LA SOLIDARIDAD

María del Carmen Maqueo Garza

Cuando esto escribo vengo regresando de entregar una papelería en un hospital del IMSS. Estos trámites, habitualmente, tardan un rato, por lo que suelo cargar con uno de mis libros “de bolsillo”, poco más grande que un teléfono celular, que cabe perfectamente en mi bolso de mano. Hoy me acompañó “No sin nosotros” del genio de la crónica Carlos Monsiváis.

La obra comienza con escenas del terremoto de 1985, que, a quienes tenemos edad para haberlo vivido siendo adultos, nos recordará una sola palabra que campeó por todo México. La palabra es “solidaridad”.

Monsiváis hace referencia a las condiciones en que se encontraba el país previo al terremoto, fundamentalmente desde 1952, atravesando períodos en los que el gobierno en turno ⸺en esos tiempos el PRI⸺ se las ingeniaba para controlar lo que ocurría en política a todos los niveles. Viene hablando de la inconformidad que se percibía entre la población en general, y las medidas coercitivas que llegaban a ser aplicadas hacia quienes se manifestaran en contra del sistema. Al inicio de la crónica vienen unas palabras que dan cuenta, acertadamente, del efecto que provocó en la población mexicana la llegada del sismo. Transcribo: “Por vez primera, sobre la marcha y organizadamente los que protestan se abocan a la solución y no a la espera melancólica de la solución de los problemas”. Dando cuenta de que representaba un parteaguas en tiempos en los que el civismo estaba convertido en poco más que una materia olvidada en los libros escolares.

Mi experiencia personal durante el sismo puedo recordarla como si la viviera en estos momentos: En la universidad en la cual formaba parte del profesorado, organizamos una recolección de alimentos no perecederos, medicamentos y ropa, para ser enviados a la hoy Ciudad de México. A pesar de la distancia entre ese punto geográfico y la franja fronteriza norte donde vivo, directivos, maestros y alumnos de la universidad nos organizamos para reunir y enviar ayuda en especie a través del DIF municipal. Las estaciones radiofónicas de la localidad brindaron un apoyo total para la difusión de la colecta, instando a los pobladores a llevar ayuda material. Era muy conmovedor ver llegar a familias completas con bolsas de mandado para apoyar la recolección. Incluso una tienda comercial del otro lado de la frontera contribuyó con un generoso donativo de alimentos enlatados. La información de lo que sucedía en la capital del país la recibíamos fundamentalmente a través de la televisión en cadena nacional. Permanecíamos vigilantes, en particular quienes teníamos familiares o conocidos que pudieran haber sufrido a causa del evento. A lo largo del día aparecían interminables listas en blanco y negro con nombres de personas sobrevivientes. Cualquier otro medio de comunicación estuvo caído durante los primeros días después del sismo y de su gran réplica 24 horas después.

Regresando a Monsiváis: Habla de la banalidad del gobierno frente al sismo, y de cómo desde la presidencia quisieron desanimar las iniciativas ciudadanas de participación, lo que no hizo más que alentar a la sociedad civil para redoblar sus esfuerzos. Se vencieron resistencias, se superaron miedos y en ese ánimo los capitalinos se lanzaron en cuadrillas que ellos mismos organizaron, a remover escombros en busca de sobrevivientes.

Dentro de ese mismo contexto Monsiváis habla sobre la matanza ocurrida en la Ciudad de México en el llamado “Halconazo” o “Jueves de Corpus” en julio de 1971. Alrededor de mil jóvenes habían sido capacitados como “Halcones”, paramilitares que atacaron a los estudiantes que se manifestaban de manera pacífica en apoyo a la UANL y a favor de la autonomía universitaria, lo que dejó alrededor de 225 muertos. Ese grupo de halcones en algo me recuerda a los jóvenes del bloque negro que a últimas fechas ataca durante marchas pacíficas.

Cuando los ciudadanos nos organizamos para emprender acciones de resistencia civil, no hay fuerza que nos contenga. El sismo del 85 hermanó a todos los mexicanos, desde cualquier rincón, en una misma causa, sintiendo que el dolor de los afectados era también nuestro dolor, y que debíamos de actuar para resolverlo.

Como sociedad hemos perdido mucha de la empatía que anteriormente nos caracterizaba, sumidos cada uno en su propia burbuja digital, con los sentidos aprisionados. Primamos nuestra satisfacción inmediata y absoluta, hasta de nimiedades, por encima de las urgentes necesidades vitales de nuestros hermanos. Quisiera tener de regreso entre nosotros a Carlos Monsiváis, para que dé un vistazo a nuestra sociedad mexicana del tercer milenio y nos desglose, uno a uno, los hilos que conforman esa madeja de terrible aislamiento progresivo que nos ha vuelto tan indiferentes unos con otros.

https://contraluzcoah.blogspot.com/


abril 12, 2026

COMO ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO

María del Carmen Maqueo Garza

No deja de sorprenderme el poder de las redes sociales en nuestro mundo, muy en particular entre aquellos segmentos de la población que no tienen acceso a desarrollar elementos de juicio más allá de lo que aparece en pantallas.

Mi señor padre fue un brillante calculista que amaba las matemáticas. Supongo que fue a partir de esa afición suya que, siendo yo bastante pequeña, me regaló el libro de “Alicia en el país de las maravillas” del también matemático Lewis Carroll. Lo leí y debo confesar que no me encantó, sin embargo, no me atreví a manifestarlo ante mi padre, porque así eran las cosas en ese tiempo, los hijos no contradecían a los padres, además de que lo habría desencantado. Años después encontré en alguna librería “Alicia a través del espejo”, del mismo autor, ese libro sí me gustó y, hasta la fecha, me ha servido de metáfora en diversas ocasiones. Justo ahora lo vuelvo a traer a colación para dar título a la presente colaboración cuyo contenido va como aquí les cuento:

Ceci Flores se ha convertido en el ejemplo de las madres buscadoras en México. Durante siete años anduvo buscando a su hijo desaparecido. Ante la falta de indicios de que estuviera con vida, se lanzó a excavar con pico y pala en predios de Sonora y estados aledaños.

Hace algunas semanas halló lo que para ella eran los restos mortales de su hijo. Esperó a que la autoridad correspondiente lo verificara. Cuando ya tuvo la confirmación, pudo finalmente depositar esos restos en su tierra. Luego de ello subió a su cuenta de X un video en el cual expresa su tranquilidad por haberlos encontrado y su agradecimiento a quienes le han acompañado durante estos siete años. Agradeció también a las autoridades, aun cuando, recordaremos, los dos últimos presidentes se han negado a recibirla en Palacio.

Su tuit me inspiró para dedicar a su persona mi colaboración del pasado día 5, publicada en varios periódicos regionales. Le marqué copia a Ceci en su cuenta de X @CeciPatriciaF. Luego me llegó un par de notificaciones por la misma vía, que me permito transcribir textualmente, para evitar sesgos de interpretación. La primera respuesta a mi comentario para Ceci arrobándonos a ella y a mí expresa: ”Híjole creo el mundo está al revés admirando y exaltando a sicarios y delincuentes? Que mi…a es esta”. El segundo tuit, nuevamente como respuesta para Ceci y para mí, a la letra dice: “Porque admiras narcotraficantes?”. Me he permitido reproducir de forma casi íntegra la redacción de ambos tuits, incluyendo erratas, con excepción de una palabra soez utilizada por uno de los tuiteros, que solamente he insinuado, ya que no encuentro de buen gusto reproducirla tal cual en este espacio.

En fin, vamos ahora al fondo del asunto: De los dos tuiteros uno tiene quince seguidores y el otro tiene diez; revisando las publicaciones de uno y otro, a vuelo de pájaro se detecta que ambos apoyan incondicionalmente a la 4T. Pero ¿qué va de sus convicciones personales ⸺muy respetables⸺, a calificar como sicarios, delincuentes y narcotraficantes a los buscadores de desaparecidos, o denostar las palabras de una madre que expresa su gratitud tras haber encontrado los restos mortales de su hijo?

Regresando entonces al inicio de mi colaboración: Este México que vivimos, a ratos me evoca a Alicia, ese personaje que cruza el espejo y comienza a ver todo al revés de como es en la vida real. Descubre una realidad que no logra bien descifrar. El narrador lo expresa con estas palabras: —Como se ve, no estaba dispuesta a reconocer, ni siquiera a sí misma, que no había entendido ni jota—. Algo así me parece que sucede con quienes utilizan las redes sociales simplemente para dar la contra. Una cosa es que Ceci Flores tenga toda su vida de buscadora clamando el apoyo gubernamental que hasta ahora no ha obtenido, y otra muy distinta insinuar que se dedica al crimen organizado, como estos dos tuiteros pretenden señalar.

A propósito de sus reacciones descabelladas, habrá que decir: En 1965 la UNESCO definió la alfabetización como algo más que la capacidad de leer y escribir, y acuñó el término “analfabetismo funcional” como la incapacidad para participar en la vida económica, social y tecnológica, aun cuando se domine la lecto-escritura. La UNESCO ha continuado sus evaluaciones según apunta el documento del 2023 intitulado “Alfabetización y educación. Lecciones desde la práctica innovadora en América Latina y el Caribe”. Habrá que revisarlo para determinar cómo se mide el contraste entre lecto-escritura formal y la que se lleva a cabo solamente en redes, por ende, imprecisa. Quien no se documenta más allá, poco puede esgrimir

Comunicarse implica saber defender lo propio y cuestionar lo contrario de modo civilizado, no mediante bufidos digitales.

https://contraluzcoah.blogspotcom/


abril 12, 2026

La Salud Mental en niñas, niños y adolescentes es el estado de bienestar emocional, psicológico y social que les permite desarrollarse plenamente, manejar sus emociones, establecer relaciones saludables y enfrentar los desafíos de la vida. La OMS y Unicef destacan que es un derecho fundamental de todos los humanos. Durante la infancia y adolescencia, etapas de rápido desarrollo cerebral y emocional, se consolidan habilidades socioemocionales y cognitivas que influyen en la vida adulta. Una salud adecuada fortalece la resiliencia, la autoconfianza, y la capacidad de mantener relaciones interpersonales positivas. Por el contrario, problemas de salud mental pueden afectar el rendimiento escolar, la autoestima y la integración social. En México, 9 de cada 10 adultos sufren al menos una experiencia adversa durante sus primeros 18 años, la cual puede incrementar la probabilidad de desarrollar diversas problemáticas de salud mental a lo largo del resto de vida. La mayoría de las vivencias adversas reportadas son «negligencia emocional (falta de atención, reconocimiento y respuesta a las necesidades emocionales) 22%; disrupción del cuidado (interrupción o alteración significativa en el proceso de atención) 14% y exposición a violencia familiar (10%), establece Save the Children México, y añade que es particularmente preocupante la poli victimización; en el país, el 23% experimentó cuatro o más situaciones negativas, en la infancia y la adolescencia. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (2024) el inicio de las adicciones ocurre en promedio a los 15 años de edad, y son el alcohol (38.6%), el tabaco (31.4%) y la marihuana (16.8%) las principales. Otro problema es la falta de comunicación sobre la situación de salud mental, pues muchos padres y madres no dialogan con sus hijos al respecto. El entorno escolar puede ser tanto protector como un riesgo, sobre todo cuando predomina el acoso, la exclusión o la estigmatización. La Encuesta Nacional sobre la Discriminación 2022, en el ámbito escolar, 28% de la población estudiantil enfrenta acoso. La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, mandata a las autoridades coordinarse a fin de «establecer medidas tendientes a que en los servicios de salud se detecten y atiendan de manera especial los casos de niñas, niños y adolescentes con problemas de salud mental». (LGDNNA, Art. 50). A nivel mundial (OMS) aproximadamente el 14-15% de los adolescentes padece algún trastorno mental, siendo la depresión, la ansiedad y los trastornos de comportamiento los más comunes. El suicidio es la tercera causa de muerte entre jovenes de 15 a 29 años, han ido aumentando especialmente entre mujeres jovenes. Considere ayuda si el comportamiento o las emociones de su hijo (a), le causan angustia o interfieren  en su funcionamiento. Por lo tanto una buena salud mental es indispensable pues de ella dependerá su toma de decisiones, su manejo de sentimientos y la forma en que se relacionan con otras personas.
Noelle Scaggs: «La salud mental no es un destino, sino un proceso. Se trata de cómo conduces, no de adonde vas».
Dr. Efraín Regalado Sánchez.

abril 6, 2026

Cuando se aborda el tema de la pobreza, a menudo se limita a una perspectiva monetaria. Sin embargo la pobreza es un tema más complejo y se ve influenciado por diversos factores regionales, económicos y sociales que afectan la calidad de vida. Por ello se creó lo que se conoce como el Índice de la Pobreza Multidimensional (IPMD). Sabina Alkire, directora de la Iniciativa de Pobreza y Desarrollo Humano de la universidad de Oxford, menciona que el IPMD identifica las privaciones que una persona experimenta simultáneamente. Estas privaciones pueden incluir indicaciones claves como salud, nutrición, asistencia escolar, años de salud, acceso de agua, saneamiento, vivienda, empleo, entre otros. En la vida de las personas pobres, estas carencias no ocurren de manera aislada, sino que interactúan entre sí. Si solo se considera el aspecto de pobreza, no se puede captar toda su complejidad ni ofrecer soluciones integrales que permitan a estas personas salir de la pobreza. La medición multidimensional se acerca más a hacer justicia a las personas que sufren pobreza. El Inegi por primera vez, reportó que en 2024, México tenía 38.5 millones de personas en situación de pobreza multidimensional, el 29.6% de la población; 7.0 millones estaban en situación de pobreza extrema, el 5.3% de la población. El Inegi presentó por primera vez la medición de la pobreza multidimensional para 2024, tras asumir las atribuciones del desaparecido Conaval. En la última actualización del Índice Global de Pobreza Multidimensional, presentada en 2023, se reveló que 1.1 mil millones de personas vivían en condiciones de pobreza multidimensional en 112 países. En México, la pobreza multidimensional se mide considerando varias dimensiones, incluyendo el ingreso monetario, el rezago educativo, el acceso a la salud, la calidad de vivienda y el acceso a servicios básicos, según el Inegi . En México sí es posible combatir la pobreza multidimensional. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en México (PNUD), lanzó la plataforma «Herramientas para la planeación: Microsimulaciones de la pobreza multidimensional», dedicada a poner fin a la injusticia de la pobreza, la desigualdad y el cambio climático. El PNUD se centra en erradicar la pobreza y promover el desarrollo sostenible en 170 países; fue creado en 1965; además informa que 25 países redujeron a la mitad la pobreza multidimensional en un periodo de 15 años. Camboya, China,El Congo, Honduras, la India, Indonesia, Marruecos, Serbia y Vietnam son algunos de esos países. En México la medición oficial de la pobreza multidimensional se basa en la Ley General de Desarrollo Social, que incluye dimensiones como educación, salud, seguridad social y acceso a la vivienda, México ha reducido la pobreza en los últimos años, aunque a un menor ritmo que otros países. George Bernard Shaw dijo que el más grande de los males, y el peor de los crímenes, es la pobreza. La Asamblea General de la ONU designó el 17 de octubre como el «Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza»
Charles Darwin: «Si la miseria de la gente pobre no es causada por las leyes de la naturaleza, sino por nuestras instituciones, grande es nuestro pecado».
Dr.  Efrain Regalado Sánchez.