Ítalo Calvino, 1923-1985,nació en Santiago de Las Vegas, provincia de La Habana, Cuba, falleció en Siena, Italia. Fue un periodista y escritor. Entre sus obras más conocidas se incluyen la trilogía Nuestros antepasados (1952-1959), la colección de cuentos Las cosmicómicas (1965)) y las novelas Ciudades invisibles (1972), y Si una noche de invierno un viajero (1979). Fue el escritor italiano más traducido en el momento de su muerte. Su aporte es ampliamente reconocido porque utilizó sus obras como un medio para entrelazar el mundo humanístico con el científico. Define los clásicos a los libros que constituyen una riqueza para quien los ha leído y amado, pero que constituyen una riqueza no menor para quien se reserva la suerte de leerlos por primera vez en las mejores condiciones para saborearlos. Son historias que se repiten una y otra vez, por su carácter universal, y en cada relectura se puede encontrar todavía más profundidad y matices en sus hojas. Álvaro García (Jardín Mental) menciona cinco razones esenciales por las que se debe leer libros clásicos: el entrecomillado es la opinión de Ítalo Calvino. 1) son inagotables, «Un clásico es un libro que con cada relectura ofrece tanto una sensación de descubrimiento como la primera lectura». 2) Son la base de la cultura e historia. «Los clásicos nos llegan con las huellas de lecturas anteriores [….] y ellos mismos han dejado huellas en las culturas por las que han pasado». 3) Te hacen definirte. «Tu clásico es un libro ante el que no puedes permanecer indiferente, y que te ayuda a definirte en relación, o incluso en oposición a él». 4) Aligeran el paso del presente. «Un clásico es una obra que relega el ruido del presente a un zumbido de fondo». 5) Te enseñarán a leer en verdad. «Las escuelas hacen creer que la crítica es más importante que el texto. Pero ningún libro que habla de otro libro dice más que el propio libro. En el mercado de libros existen cientos de libros señalados como clásicos, por mencionar algunos: La Odisea de Homero (siglo VIII a.C.), Romeo y Julieta de William Shakespeare (1597), Las mil y una noches (siglo XVIII), Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes (1605), Orgullo y Prejuicio de Jane Austen (1813), Frankenstein de Mary Shelley (1818), Los tres mosqueteros de Alexandre Dumas (1844), Cumbres borrascosas de Emily Brontë (1847), Moby Dick de Herman Melville (1851, Madame Bovary de Gustave Flaubert (1867), Guerra y Paz de León Tolstoi (1865-1869), Cien años de Soledad de Gabriel García Márquez, Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, Pedro Páramo de Juan Rulfo, El Señor de las moscas de William Golden, y muchos más. El gran Gatsby de Francis Scott Fitzgerald (1925), 1948, de George Orwell (1949), y muchos más. Además, leer los clásicos nos permite entender mejor la historia, la cultura y la sociedad de la época en la que fueron escritos. Los clásicos también nos ayudan a desarrollar habilidades de pensamiento crítico y análisis literario.
Italo Calvino: «Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir».
Dr. Efraín Regalado Sánchez


