La Educación se define como un proceso continuo de aprendizaje que permite al individuo adquirir conocimientos, habilidades y valores que le permitan desenvolverse en la vida diaria. Este proceso comienza desde la infancia y se extiende a lo largo de la vida, promoviendo el desarrollo personal y profesional, la reducción de la pobreza y la cohesión social. John Dewey, filósofo, educador y psicólogo estadounidense argumentó que la educación es una herramienta social que se basa en la experiencia. No solo se refiere a la transmisión del conocimiento, sino al desarrollo de la capacidad crítica y reflexiva del individuo. Para Paolo Freire, pedagogo brasileño, la educación es un acto de amor y de libertad, donde el educador y el educando participan de manera horizontal en un proceso dialógico, promoviendo conciencia crítica del mundo. La UNESCO destaca que la educación es un derecho humano fundamental y un medio para alcanzar otros derechos fundamentales. El Adoctrinamiento es un conjunto de medidas, prácticas educativas y de propaganda tomadas por la autoridad, encaminadas a inculcar determinados valores o formas de pensar en los sujetos a los que van dirigidas. Históricamente, el adoctrinamiento ha sido promovido tanto por las élites sociales dominantes como medio de control social no explícito ni necesariamente coactivo, pero sí influyente; como por grupos religiosos e ideológicos extremistas, frecuentemente contrarios al orden establecido. El adoctrinamiento, a diferencia de la educación, nunca pretende convertir al sujeto en un individuo autónomo con juicio propio, sino que se caracteriza por la fe ciega y la ausencia de pensamiento crítico. Javier M. Valle, Director del Grupo de Investigación sobre políticas educativas, expresa que el resultado de una Educación es formar personas críticas, autónomas, con capacidad de discernimiento y pensamiento independiente; el resultado del Adoctrinamiento es formar personas que aceptan y repiten ideas sin cuestionarlas, con pensamiento rígido y poca apertura a otras perspectivas. Para Confucio, filósofo chuino, la educación es mucho más que la simple acumulación de conocimientos. Representa el proceso mediante el cual las personas pueden formarse moralmente, comprender su lugar en el mundo y actuar con rectitud. En ese aprendizaje se gesta la confianza: confianza en uno mismo, en los demás y en el orden social. Confucio entendió que:»una persona educada desarrolla seguridad interior. Aprender sin reflexionar es una pérdida de tiempo; la reflexión sin aprendizaje es peligrosa. El conocimiento se adquiere a través del estudio, pero la sabiduría viene de la reflexión».
Confucio: «Donde hay educación y rectitud, hay orden; donde hay orden, hay armonía».
Dr. Efraín Regalado Sánchez.


